29 abr 2011
Silueta negra
18 mar 2011
Habitación
Invierno era la estación cuando llegue a un fraccionamiento a rentar. No era más bienvenido en la casa de mis padres, así que ahora dependía de mi mismo, con una edad exacta de 23 años ya era muy capaz de cuidarme solo.
La casa era cálida, a pesar del complicado clima, la casilla era la planta alta de un par, una abajo y otra arriba y así repetidamente con las otras casas, tenía un estacionamiento suficiente para dos autos, la planta baja gozaba de patio trasero, en mi caso no. Cuando la visite por primera vez para juzgar sus atributos y defectos no asome mis observaciones tanto tiempo fuera de las ventanas, fue a causa de que tenían una ligera vista a un horizonte de cielo azul y árboles obstruidos por las otras casas y sus patios traseros.
Al mudarme esas observaciones se hicieron constantes, en total eran cinco ventanas, tres tenían la vista hacia la calle principal y las otras dos, pertenecientes a las habitaciones, creo que era mucha casa para mi, daban panorama a los interiores de algunas casas, una al patio de un vecino y la otra a las ventanas cubiertas por cortinas, algo que hasta el momento parece nada interesante.
Una mañana de terco frío eché un vistazo fuera de la ventana de mi habitación; ahí, no muy lejos de mi edificio y unos centímetros más abajo que mi cuarto, tenía perfecta visión a la habitación de una hermosa niña de tal vez unos diez y siete años, llegaba a ver la cama cubierta por una colcha color rosa pastel de cuadros blancos. Ese día, si no mal recuerdo, fue un domingo, ella estaba acostada con un libro en manos, vestía una blusa azul, unos guantes negros que le cubrían hasta la mitad de sus delgados dedos, una piel blanca semejante a la porcelana, sus cabellos negros y desordenados por la almohada, sus ojos dormilones sin presumir maquillaje, quietos en la lectura nunca se percataron de mi instancia.
De pronto dejo caer el libro y cerrando por completo los ojos resultó dormida, no pude dejar de ver la escena y una hora perdido en el ocio de su quietud me quede, no hubo quien nos interrumpiera en la tranquilidad de nuestra inutilidad, ella inmóvil en sus aposentos, sin dejar la respiración atrás y su imagen apacible, ella… ¿cómo podría llamar a esa chiquilla? necesito un nombre para dirigirme a ella, pues ella no es “nadie”. Lidia como la región, en realidad fue lo primero que se me ocurrió. Lidia, mi niña, de quien ya me he enamorado sin tener la oportunidad de hablar con ella.
Después de esa hora, me retiré para salir a la calle, observé su casa detalladamente, camine lejos, cada vez más lejos. De regreso en la noche, las cortinas en sus ventanas ya tapaban la vista hacia dentro de la habitación, las luces encendidas y una sombra dispersa moviéndose de un lado a otro, Lidia debía estar preparándose para descansar.
Lidia resultó ser una mujercita de gustos excéntricos, su verdadero nombre es tan hermoso como ella misma, pero se ha acostumbrado tanto al que yo le puse que no quiere que deje de llamarla así. Tan inevitable fue nuestro encuentro como ahora inevitable es nuestra historia, y al momento mismo de conocerla supe que no sería amargo el destino, si no dulce como la suerte.
6 mar 2011
Loca
Fue mi loca imaginación la que me hizo sentirte tan cerca de mi. El cuerpo dormitaba y simplemente apareciste a mi lado, con los ojos cerrados te pedí que no desaparecieras, quise tocarte y te desvaneciste en el intento de quedarte.
El sentimiento sigue siendo el mismo... ¿sigue siendo el mismo?
Emociones perdidas no quitan el amor que siempre te he tenido.
Quiero, ansió descubrirte.
Quiero, deseo sentirte.
Quiero y más quiero verte.
Quiero y más quiero el calor o el frío de tu piel.
Quiero y más quiero el sonido de tus pasos, de tu respiración, tu corazón y tu voz.
Quiero y más quiero...
Quiero y más quiero.
¿Qué quieres tu?
12 feb 2011
Ofuscación

El suelo en todo el recorrido seguía siendo de piedras y rocas, pero en ese punto había un gran desnivel, tenía que cuidar bien de mi equilibrio, las paredes mal hechas de cemento, ladrillos o tabiques eran mi único sostén y ayuda; nada más me preocupaba que llegar a casa, hasta el momento en que escuche un frágil toque detrás de la pared a mi derecha, me quede inerte, esperando escuchar algún otro sonido, aun con las manos pegadas a ambas paredes para sostenerme; pasaron diez segundos y volvió a suceder esta vez un poco más fuerte.
-¿Hola? –pregunte tontamente-.
Nadie respondió, me creí una entrometida y seguí caminando con mis manos rozando en las paredes, pero un estruendoso “¡No!” me detuvo nuevamente, aquella voz no había sonado nada normal, no parecía la de un hombre o una mujer, aunque se asemejaba un poco con la de un niño… o niña. Me volví al punto donde se había escuchado, con un poco de dificultad por que el suelo ahora se movía con tranquila violencia. Coloque ambas palmas en la pared y preocupada cuestioné:
-¿Hola? ¿Estás bien? –Otra vez no hubo respuesta-.
Quede otro momento esperando, esta vez, algo sentí en las manos, una vibración, un objeto golpeándose contra la pared desde el otro lado, se me ocurrió que podría ser ese niño o alguien azotando su cabeza.
-¡Basta!
Se detuvieron los golpes, estaba tan asustada, no podía moverme, algo pasaba detrás de esa pared, no sabía qué hacer. Escuche los gemidos endebles de una persona como si se quedara sin aire esta vez no dije nada, escuché, pero el sonido se hacía cada vez más flojo; de un momento a otro pegue mi oído a la pared, no se escuchaba nada. Después de unos segundos un ensordecedor impacto me aparto de inmediato, aunque no pude retroceder muchos pasos ya que otra pared estaba a mis espaldas, mis ojos temblaban tratando de desviarse del punto al que yo no podía dejar de ver: La pared, de un rojo o naranja descolorido.
Mi respiración se aceleró, mis manos, con trauma, buscaron refugio en la otra pared, mis pies se deslizaban continuamente, ahora las rocas eran tierra húmeda y resbalosa; pero la pared no se mantuvo quieta, un segundo impacto casi la destroza, algo quería salir y no esperaría a ver que era. Comencé a moverme torpemente tratando de no acercarme al muro, de repente la suerte vino en mi ayuda y el piso se volvió de tierra pero estable, corrí a todo lo que pude y a unos cuantos pasos detrás de mi escuche los rayones de uñas o garras siguiéndome.
-¡Déjame en paz! –solté irritada-.
-¡Quédate! –La voz combinada de un niño y una mujer, tal vez-.
El camino volvía a ensancharse, ya estaba la salida de esa calle a unos metros de mi, pero aquello no se rendía, sin voltear adiviné, por un ruido de rocas siendo destrozadas, que algo enorme había salido al fin detrás de esa pared, mis piernas se cansaban, estaba agotada pero aun así no dejaba de correr, noté que mi entorno se volvía oscuro, fuera lo que fuera me estaba alcanzando, me tenía justo donde quería.
-¡No!
Era tarde, ya era tarde… pero hubo una gran luz aproximándose, me tomo de la mano, solo pude ver su brazo, me elevo…
Y me perdí de nuevo en otro sueño.
11 ene 2011
En un sueño... la tormenta pasa rapido.
Iba llegando a una escuela, sabía que era mi escuela, pero no se parecía a lo que veo todos los días entre semana. Esta escuela tenía una entrada de grandes portezuelas de madera que se abrían y cerraban mecánicamente; entrando mi entorno se visualizaba con sillas enfiladas y sujetas al suelo, era un área de espera como las que hay en las estaciones de camiones o en los aeropuertos; muchas personas caminando a todos lados, unos sentados, otros parados… pasando esa sala adivine que la construcción era un cuadrado cerrado de puras aulas, planta baja y planta arriba, al otro lado estaban las escaleras para ir al segundo piso, así que cruce el patio social donde escasamente había un par de bancas desocupadas, subí las escaleras, recuerdo que el color más predominante era el blanco, di vuelta a la derecha y justo llegue a mi salón donde solo aguardaban dos jóvenes posados en el barandal color negro o rojo que, en mi vida real, uno es de mi salón pero no le hablo y el otro es de otro grupo y aunque fue mi “amigo” en la primaria, ahora ya no nos hablamos. Distraída entre pensamientos que ya no recuerdo estuve a punto de entrar al cuarto lleno de butacas que creí vacio pero justo giraba la cerradura, mire por la ventana y me di cuenta de que el salón estaba lleno de alumnos que a mi parecer eran niños de primaria, la maestra mi miro con desaire desde su escritorio, deje la puerta y me aparte rápidamente tratando de evitar un sonrojo porque los niño ya se burlaban de mi con risitas descaradas.
A mis espaldas escuche la voz de uno de los compañeros que miraban la escena sin diversión, me decía:
- ¿Ahora ya no vas a saludar?
Me dirigí a ellos con una sonrisa y los salude con un beso en la mejilla… o más bien un beso de mejilla con mejilla. Hice una aburrida conversación con ellos mientras esperábamos que llegaran los demás compañeros de clase. Llegaron mis amigos, un grupito de tres conformado por mi mejor amiga de la escuela; mi primo, que de hecho no estudiamos juntos y otra persona que no recuerdo de quien se trataba.
Los niños de primaria, convertidos en adolescentes fanfarrones, comenzaron a salir del aula y nosotros pudimos entrar. Mi mochila estaba en una de las butacas de atrás, que sin sorpresa me acerque a ella, extraje mi celular y lo revise; había recibido un mensaje y justo cuando quería revisarlo un profesor llego.
Después de un ratillo de clases salimos a un receso, mis amigos y yo subimos por otras escaleras que nos llevaban a un cuarto lleno de ventanales grandes, pero curiosamente la habitación era muy oscura, allí quise ver el mensaje que de hecho era un video y tenía que escucharlo, pero el cuartito se empezó a llenar de alumnos que resulto la mayoría de mi salón y comenzaron a hacer mucho ruido, haciendo imposible escuchar el video.
Pude ver imágenes de casas, niños jugando con una pelota, adolescentes saludando y diciendo o más bien gritando cosas pero con rostros llenos de vida y felicidad, al final el rostro de un chavo que conozco diciendo algo, me pegaba en ocasiones el teléfono al oído pero cortadamente solo podía escuchar frases cortas como: Te quiero… Te necesito… ¡no sabes! Eres una chava que cambio todo mi mundo…
Mis amigos me quitaron el celular antes de poder terminar de verlo y lo vieron ellos, no me importo, estaba tan contenta que incluso soporte sus comentarios vergonzosos. Les dije que no había podido terminar de verlo, así que mi amiga me tomo de brazo y salimos por una puerta que antes no había visto… el ruido desapareció, reproduje el video, esta vez era una canción rítmica que solo repetía:
Me gusta tu sonrisa, me encanta tu sonrisa.
Me gusta mucho tu sonrisa, adoro tu sonrisa.
Acabando la canción un maestro llegó, había butacas por todas partes y todos comenzaron a tomar asiento en pleno tejado, con mucho aire soplando y sin cuestionar por tal cambio, tome asiento hasta adelante donde, de hecho, solo había un par de sillas de madera y un barandal de piedra con plancha rectangular. Mi primo se sentó a mi lado izquierdo, mientras colocaba mis cosas en la “mesa” quise volver a ver el mensaje, pero esta vez el viento envió mi curiosidad hacia el horizonte que tenia frente a mis ojos… era un paisaje extraño, recuerdo que todo se veía pequeño… el edificio de 2 pisos resulto ser un rascacielos, a mi derecha todo tenía una fachada de pueblo, casas pequeñas, muchos árboles, caminos de tierra y a mi izquierda era una ciudad en construcción, edificios altos y sin terminar, muy pocas casas y ningún colorsito verde asomándose… pero todo ese paisaje rodeado por verdes cerros. El viento enloquecía mis hojas que iban de una página a otra, mis cabellos parecían que querían liberarse de mi cabeza y perderse con tanta fuerza, los arboles casi doblándose allá abajo. Empezaron a sonar truenos, el cielo se oscureció más y más y nubes negras, llenas de tierra y solidas con un aspecto de espuma de cascada se golpeaban contra nuestras caras y pertenencias. Gritos y mucho escándalo entorpecieron mis movimientos al tratar de guardar mis libretas. Mire hacia abajo y las nubes ya cubrían ese pueblo-ciudad, como si el edificio fuera tan alto para estar sobre las nubes, pero ni ese edificio magnifico nos pudo salvar de una enorme nube negra que se aproximaba rápidamente con una feroz lluvia, tape mi cabeza con una chamarra que no sé de donde saque, sentí los afilados golpes de las gotas.
Todos gritábamos de miedo y dolor, apreté tanto mi celular como si temiera que la lluvia se lo llevara, pero tan rápido como llego se fue… me descubrí la cabeza y mire hacia abajo, el Sol había salido, iluminando y volviendo radiante a ese pueblo-ciudad, calentando nuestros húmedos cuerpos; el viento ya no soplaba más.
- ¿Qué tienes? –pregunto ella-.
- No pude ver bien el mensaje… y esto ya se acabo… no podre verlo nunca más.
- Jajaja tonta, pero si lo tienes en tu celular.
- No… esto no parece real. Creo que es un sueño… si, debe serlo, él no me enviaría un mensaje así en la realidad…
Después de esas palabras no recuerdo que paso después…
28 dic 2010
Me intrigan tus pensamientos
Te miro de lejos,
Me intrigan tus pensamientos...
Sólo quiero acercarme un poco más a ti
Pero cuando estoy a tu lado
No haces más que ignorarme.
Es una triste agonía,
Me das una muerte lenta,
Acabas con mis ilusiones
Y mis alegrías en un instante.
Cuanto quisiera tener el valor suficiente
Para verte a la cara y decirte lo que siento por ti.
Estas son mis palabras, palabras para ti...
Esos ojos tuyos que se dirigen hacia mí
Cuando estoy lejos, pero cuando estoy cerca
Ni por equivocación se topan con los míos.
No quiero sufrir, pero me gustas y no puedo evitarlo.
Sólo quiero mirar el cielo de otra forma, tocar el agua y sentirla más fresca y libiana, caminar por el campo
saboreando el olor de la hierba, beber un jugo de naranja y que este me sepa a gloria, seria una vida perfecta,
seria una vida contigo, sentir que esas cosas que me hacen feliz, me hicieran sentir genial, hermosa, paciva,
perfecta.
28 oct 2010
Fantasía Real
Hace tiempo me sucedió algo extraordinario, aunque es la primera vez que lo expreso, siempre ha estado en mi mente; busco una explicación pero no logro nada, de hecho a veces ya no sé si realmente fue real o sólo fue un sueño…
Cuando estudiaba en sexto de primaria, mis amigos me retaron a caminar por las calles a media noche a cambio de algunas monedas y golosinas; acepte sin rodeos, es decir, no era tan difícil como permanecer encerrado toda la noche en un cementerio o algo por el estilo y como prueba debía llevar fotografías de las casas a oscuras, algo muy sencillo.
Esa misma noche preparé una mochila, en ella guarde una linterna; una cámara fotográfica de esas viejas que necesitan rollo; las llaves de mi casa, por suerte mi madre ya me las confiaba y una barra de chocolate “para el camino”. Escape con dramatizada cautela de mi habitación y prontamente de mi casa.
Caminé dos cuadras fotografiando todo lo que podía, hasta que en cierto punto escuche el chillido de un perro, que después se convirtió en ladridos; no me asusto en lo absoluto, me detuve buscando con la mirada al perro, como el sonido se escuchaba en la parte de arriba, miré el techo de una casa color blanco; en efecto, ahí estaba un perro negro que apenas pude distinguir sus penetrantes ojos brillantes, mirándome fijamente y sin intentar moverse; me pareció simpático y le tome una foto, pero tras apartar la cámara de mi rostro me di cuenta de que el perro ya no estaba. Me quede quieto, observando el vacio lugar donde antes había un perro, pensando en realmente nada… después saque la barra de chocolate y le di una exagerada mordida y pronto regrese a casa, teniendo en mente los ojos de aquel perro. Aun así pude dormir plácidamente el resto de la noche.
Al día siguiente, al terminar mis clases, lleve a revelar las fotografías pero las tendrían listas dentro de dos días. Entonces fui a curiosear a la casa blanca de anoche; miré el techo pero no había nada, toque el timbre de la puerta dos veces y sin prisa una anciana me atendió.
Recuerdo que era más bajita que yo, tenía unos hermosos ojos grises pero tristemente perdidos, de una tez pálida y expresión naturalmente enfadosa.
-Buenas tardes –dije inmediatamente-, perdone la molestia… solo me gustaría saber si, ¿usted tiene un perro negro?
Pero ella solo me miro fijamente sin contestar mi pregunta.
-Es… no quiero hacerle daño –hable más nervioso-, es que ayer lo vi en el techo y…
-No tengo perros –expreso con seriedad-, nunca me han gustado.
Y tras decir esto cerro la puerta, decepcionado regrese a casa, un poco intrigado por lo que había visto esa noche y por lo que contestó la anciana, pero me esperanzaba la idea de tener pruebas en aquellas fotos. Cuando por fin las obtuve, las revise minuciosamente y me di cuenta que en la foto donde debía estar el perro no había nada, salvo un detalle, que hasta la fecha puedo ver; no son explícitamente los ojos de aquel perro pero sí, apenas sus brillantes pupilas difuminándose en la oscuridad, nadie más logra verlo y me han llamado mentiroso, raro y loco por que no pueden ver lo que yo.
De mi apuesta recibí una buena recompensa pero eso es algo que ya se perdió, sin embargo el recuerdo de esa noche, de ese misterioso perro, de la pequeña conversación con esa anciana, prevalece. Dos años más tarde la dueña de aquella casa blanca falleció y hasta la fecha sigue deshabitada; del perro o la historia de la señora nunca averigüe nada.
15 ene 2010
Muerte o Mariposas entre los craneos
vida entre la muerte,
calor entre el frió,
¿dónde estoy?
Hay personas llorando
son personas que reconosco
pero no se quienes son...
Quiero tocarlas, hablarles
pero no hacen caso, no me escuchan
solo lloran...
Escucho mi nombre,
¡están diciendo mi nombre!
¿por qué?
Una densa neblina
cubre los alrededores
prohibiendome ver a esas personas
pero ahora el viento
deja al descubierto este lugar
otra vez solitario
Ya no hay cráneos
solo mariposas;
hermosas mariposas azules, verdes,
amarillas y blancas.
Ofrezco mi palma y enseguida
una de alas azules la acepta
-en donde estoy? -Le pregunto.
Extiende sus alas y a su paso
una luz me cubre con su
resplandor.
No siento el piso, ni mis ropas
no siento mi cuerpo;
pronto me convierto en aire, en agua,
en tierra, en todo.
Escrito pensando en la muerte, pensando en Enrique Carro, pensando en la familia.
Atte. Ania Sarer.
10 dic 2009
Mente retorcida
26 nov 2009
Aniversario!
En fin les dejo esta canción que escribí hace ya un tiempo, no anote la fecha... espero les guste!
Gloria, suerte y felicidad (2)Todo el tiempo que ya paso desde que naciste,¿No me digas que sigues en lo mismo?Deja ya de pensar que no hay otra cosa más que tu trabajo.Vive feliz, despreocupate.Haz todo lo que nunca has hecho y quieres hacer.Gloria, suerte y felicidad (2)No importa lo que digan, lo que pienses de ti es lo que importa, sientete libre de ser tú!Solo piensa, solo piensa en todo lo que puedes lograr.Imagina vivir un sueño, donde todo sea a tu manera.Deja ya de desperdiciar tu vida, todo estará bien, no te preocupes.Solo piensa en lo que puedes lograr con solo imaginar.Así es como se vive esta dificil vida, trata de disfrutarla,no solo trabajes, también diviertete, todo estara bien."Todos abordo al vuelo que lleva a la felicidad" (2)Gloria, suerte y felicidad (2)Ahora dime, ¿qué piensas hacer después de esto?¿Acaso seguiras aprisionandote a las preocupaciones?o ¿cambiaras por completo tu vida, disfrutaras tu tiempoy avanzaras hacia un futuro lleno de felicidad?
Entonces, si ya estas decidido, debo decirte
que disfrutes tu vida y que te deseo suerte.
Gloria, suerte y felicidad (3)
29 oct 2009
Ese chico...

27 oct 2009
Literatura

15 oct 2009
Ego
El engreído, comenzó, realmente no buscaba pelea, tocamos un tema que nos llevo a la discusión, me llamo inmadura, no lastimo en absoluto pero no dejaría que continuara... así que seguí la corriente, al final finjiendo no estar molesto se despidió diciendo: no quiero que después no enojemos. Se lo que eso significa, lo he sentido ya, pero ahora la que triunfa soy yo.... puedo estar orgullosa, es por eso que publico esto... pero como una historia lo dice: ESTO TAMBIÉN PASARA.
Melancolia
9 oct 2009
~La leyenda del Murciélago~

El murciélago al principio era tal y como lo conocemos hoy y se llamaba biguidibela (biguidi = mariposa y bela = carne; el nombre venía a significar algo así como mariposa desnuda).
Un día frío subió al cielo y le pidió plumas al creador, como había visto en otros animales que volaban. Pero el creador no tenía plumas, así que le recomendó bajar de nuevo a la tierra y pedir una pluma a cada ave. Y así lo hizo el murciélago, eso sí, recurriendo solamente a las aves con plumas más vistosas y de más colores.
Cuando acabó su recorrido, el murciélago se había hecho con un gran número de plumas que envolvían su cuerpo.
Consciente de su belleza, volaba y volaba mostrándola orgulloso a todos los pájaros, que paraban su vuelo para admirarle. Agitaba sus alas ahora emplumadas, aleteando feliz y con cierto aire de prepotencia. Una vez, como un eco de su vuelo, creó el arco iris. Era todo belleza.
Pero era tanto su orgullo que la soberbia lo transformó en un ser cada vez más ofensivo para con las aves.
Con su continuo pavoneo, hacía sentirse chiquitos a cuantos estaban a su lado, sin importar las cualidades que ellos tuvieran. Hasta al colibrí le reprochaba no llegar a ser dueño de una décima parte de su belleza.
Cuando el Creador vio que el murciélago no se contentaba con disfrutar de sus nuevas plumas, sino que las usaba para humillar a los demás, le pidió que subiera al cielo, donde también se pavoneó y aleteó feliz. Aleteó y aleteó mientras sus plumas se desprendían una a una, descubriéndose de nuevo desnudo como al principio.
Durante todo el día llovieron plumas del cielo, y desde entonces nuestro murciélago ha permanecido desnudo, retirándose a vivir en cuevas y olvidando su sentido de la vista para no tener que recordar todos los colores que una vez tuvo y perdió.
21 sept 2009
Octavio

Octavio, un pequeño pulpo con ocho cortos tentáculos y un brillante color azul, vive en un arrecife, junto a una colonia de almejas rosadas que decoran los alrededores. La vida de Octavio era perfecta, sin embargo tenía un pequeño gran problema: tenía miedo a casi todo lo que lo rodeaba.
Siempre temía a las dormilonas ostras, a los camarones de todos los colores, a las ballenas de grandes aletas, a las sonrientes estrellas de mar, a los peces ojones, a los caracoles con rayitas, a los divertidos peces payaso, al plancton microscópico, a los corales que parecen piedras, a las piedras que parecen corales, a la arena muy blanca, a las mantarrayas que se confunde con papalotes y a las esponjosas medusas. En realidad a casi todo lo que era diferente a él le temía, excepto a su gran amiga Leticia, una imponente pero maternal tortuga verde.
Cuando se conocieron, a Octavio le aterrorizó el caparazón de la tortuga, se imaginó que de repente un monstruo saldría de él; pero no fue así, Leticia era tan amable y simpática que poco a poco se fue acostumbrando a ella y a su temible caparazón.
Leticia, quien hasta hoy le aconseja y cuida, siempre observaba como su amigo sufría por sus miedos. Un día lo vio huir de un pequeño camarón azul, ella le pregunto:
- ¿Por qué huiste de él?
- Es que es tan pequeño… y tiene esos bigotes que me asustan –dijo mientras trataba de esconderse tras de ella.
Otro día, la tortuga y el pulpo nadaban hacía los corales amarillos para presenciar las populares carreras de caballitos de mar pero, en el camino, se percataron que una enorme sombra cubría su entorno, al mirar hacía arriba vieron a una gran ballena azul; entonces Octavio nado despavorido para esconderse tras un alga, Leticia se acerco junto a él.
- ¿Estás bien? Es una ballena muy amistosa, no tengas miedo.
- Pero es enorme. ¡Tiene una gran boca que podría tragarse a cualquiera! –decía mientras temblaba del susto.
Leticia trataba de ser paciente con su amigo pulpo pero por más que siempre le repetía que no debía tener miedo, él no entendía, así que un buen día la tortuga pasó toda la noche pensando cuál sería la mejor manera para hacerle entender que no debía temer a lo diferente y decidió que tenía que hacer algo drástico.
Al día siguiente la tortuga llegaba a los corales verdes con todos los amigables seres marinos; Octavio ya la esperaba ahí, con los ojos cerrados porque le había dicho que le tenía una sorpresa. Leticia le pidió que los abriera y el pulpo al ver a tantos animales distintos corrió a esconderse y grito:
- ¡No me coman!
- Tranquilo, no te harán nada malo, todos ellos son mis amigos –le decía su amiga mientras lo sacaba del escondite.
Octavio, aun temblando, no tuvo más remedio que seguir a su amiga. Leticia le presentó a todos y los animales se comportaron muy amables con él. Cuando ya se sentía más en confianza, su amiga tortuga le explicó que no debía temerle a los seres diferentes a él pues la mayoría eran inofensivos y muy amigables, a excepción por supuesto de algunos tiburones y otros animales con malas intenciones; a esos si había que temerles. Cuando termino de hablar, Octavio que ya no temblaba, se había dado cuenta de su error y les pidió a todos una disculpa, los animales marinos aceptaron su sinceridad y se pusieron a cantar y pasar un buen rato. Así, gracias a su amiga Leticia, Octavio hizo muchos amigos, y poco a poco dejó de temerle a su mundo.
15 sept 2009
Competencia


24 ago 2009
Saludos!!!
Este es un mensaje dedicado a todos los amigos que llegue a tener en mi vida, hasta los que solo fue por hipocrecia... Y, claro, los amigos actuales y que nunca olvidaré! I Love you soooooooo much jajajaja (mamona).
Actuales:
Raúl - Gas (Amigo de prepa)
Ana - Banana (Amiga de prepa)
Jorcely - Princesa (Amiga de prepa)
Mary - Burbuja (Amiga de prepa)
David - Hermano (Amigo de Nayarit)
Froylan (Amigo de México)
Fidelia - Coqueta (Mejor amiga de primaria)
Nayeli (Amiga de Sec.)
Ivan (Amigo de Sec.)
José Eduardo - Pirus (Ex amante jiji)
Alejandro - Chaparro (Amigo de prepa)
Eduardo - Kakashi (Amigo de prepa)
Federico - Gaara (Amigo de prepa)
Román - Xanthus (Amigo de prepa)
Agustín (Amigo de prepa)
Arturo (Amigo de prepa)
Denisse (Compañera de prepa)
Gabriela (Compañera de prepa)
José Manuel - Arturo (Compañero de prepa)
Juan Carlos - Ojos de luna (Amigo de prepa)
Jovany - Yovas (Amigo de prepa)
Nestor - Nestopio (Amigo de prepa)
Cristian (Compañero de prepa)
Lorraine (Compañera de prepa)
Ariadna (Compañera de prepa)
Fanny (Compañera de Sec y prepa)
Yuridia (Compañera de prepa)
Uriel - Papí (Amigo de prepa)
Javier - Xipa (Compañero de prepa)
Omar (Compañero de prepa)
Daniel (Compañero de prepa)
Un saludo aunque no vean este mensaje. De verdad, aun cuando ustedes me olviden y yo los olvide, aun los recordaré.
Olvidados e/o Hipocrecía:
Renata - Ren (Compañera de Sec.)
Monserrat - Monti (Compañera de Sec.)
Celia - Ailec (Compañera de Sec.)
Jaqueline (Compañera de Sec)
Carol (De México)
Joqsan - Ricochet (Compañero de Sec y prepa)
Luz Yaret (Compañera de Sec y prepa)
Pedro Edwin - Ante (De Nayarit)
Efrain (De México)
Odracir Baez (De Puebla)
Alejandra (Compañera de Sec.)
Alan (Compañero de Sec.)
Los que ya ni sus luces pero sin rencor:
Alicia - Ali_gay (De España)
Fidelia - Chapiss (Mejor amiga de primaria -si, esta repetida y k?? ¬¬)
Isabel - Gokiome (De Veracruz)
Rodrigo - Rodras (Ex amante en la primaria jojo)
Wendy (Compañera en cursos de ingles)
Josúe Ivan (Un desconocido que conocí en el hospital... *¬* por k no me lo encuentro otra vez?)
Hugo (De Msn)
Hugo (Amigo de primaria)
Juan Luis (Amigo de primaria)
Elvia (Amigo o compañera de primaria)
Gaby (Hermana de Fide)
Erika (Amiga de primaria)
Ilse ("Amiga" de primaria)
Claudia (Amiga de primaria)
Alejandra (Amiga de primaria)
Eliud (Compañero de primaria)
Julio Muñoz (Amigo de primaria)
Julio Cesar (Amigo de primaria)
José Alfredo (Amigo de primaria)
Abraham - Primo (Amigo de primaria)
Orlando (Compañero de primaria)
Alan - Koala (Compañero de primaria)
Y podría seguir con la lista, si me sigo acordando... pero ya son bastantes...
A todos los de la tarde en la prepa: LOS VOY A EXTRAÑAR!!!
SALUDOS!
11 ago 2009
Conversación
Aricia: Hola... ¿Puedo hablar contigo?
Santiago: ¿Mmh? ¿Q-quien eres?
Aricia: Se que no acostumbro a platicar contigo pero... no se a quien más contarle, tu me pareces alguien confiable... (apenada)
Aricia era la chica más seria del salón de Santiago, nunca hablaba con nadie y siempre se le veía sola.
Santiago: ¿De verdad? Pero... tu nunca has hablado con... ¡nadie!
Aricia: Y-yo, siento molestarte.
Diciendo esto se dispone a salir corriendo.
Santiago: ¡Espera! (Observa que Aricia se detiene) No dije que no podías hablarme, además si me necesitas, adelante, te escucho.
Ella voltea a verlo y él le sonríe.
Aricia se acerca y se sienta junto a él.
Aricia: Se que es extraño... Yo siempre estoy sola y callada. Pero últimamente siento la necesidad de contarle a alguien lo que me sucede. Intente acercarme a las chicas del salón pero como no trate de hablar con ellas desde el inicio... pues no pude hacerlo.
Santiago: No lo hagas, no quiero ofenderte pero piensan que eres totalmente rara e inventan muchas cosas malas sobre ti. Cualquier cosa no te dejarían en paz.
Aricia: Mmh. Supongo que tengo la culpa... Hace tiempo conocí a un chico, en una tienda, el se encargaba de ella... esa tienda era mi favorita desde el principio y antes estaba una mujer pero la cambiaron, al principio era "nada" nuestra relación, yo compraba él me atendía. Pero como cada día yo visitaba la tienda... imagino que se intereso en mi y trataba de hacer platica conmigo pero yo siempre era muy tajante con mis respuestas. Un día me pregunto: ¿Por que siempre visitas esta tienda? yo le conteste con mi típica seriedad: ¿Te molesta mi presencia? En seguida me contesto lo contrario, solo quería saber, por que le causaba intriga, yo solo respondí que era una tienda linda y era mi preferida, él se extraño; después me pregunto el por que siempre era seria y cortante con el -Soy así, no solo contigo- conteste. Cuando menos me dí cuenta ya estaba en una platica entretenida con el, le conté muchas cosas sobre mi y él me contó sus anécdotas. Sentí tanta confianza que ni siquiera me importo el tiempo, después ya no iba a la tienda a comprar si no a hablar con él. Me enamore...
Santiago: Woow. Y ¿qué paso?, ¿se lo dijiste?
Ella movió negativamente la cabeza, con la mirada en el piso y siguió.
Aricia: Tengo miedo de que el no sienta lo mismo... y apenas... me entere de que tiene novia. Cuando iba entrando los vi despedirse con un beso, hice una compra rápida y deje el dinero sobre el mostrador, me encamine a la salida pero me detuvo: ¿Hoy no vamos a platicar? Tengo mucho que contarte. Aguante las ganas de llorar y conteste un seco "No", después salí. Ya no he regresado después de eso... ha pasado una semana.
Santiago: Pienso que deberías decírselo, merece saber por que estas tan extraña y tal vez él si sienta lo mismo por ti, te cuenta todo lo que le pasa y tu haces lo mismo con el. Y si... no es así, me tienes a mi! Jeje... lo siento no se que decirte.
Aricia: No es necesario, te dije que solo quería contárselo a alguien... pero gracias por esforsarte, no me arrepiento de habértelo dicho a ti.
Santiago: Yo nunca me imagine que pudiéramos hablar tu y yo, así... me alegra que depositaras un poco de confianza en mi, no se lo diré a nadie si así lo quieres.
Aricia: Gracias. (Dice levantado la cara y sonriendo)
Santiago: (P: Vaya, si dejara su seriedad atrás, los chicos se acercarían más a ella, es muy bonita cuando sonríe)
Aricia: Tengo que irme. (se levanta y sacude la parte trasera de su falda)
Santiago: ¡Espera! (Toma su mano para detenerla, se sonroja por el impulso, ella voltea) No... no debes estar triste... sientete orgullosa de ti misma, por que estas enamorada y no eres fría ni vacía como algunos dicen, si a ese chico no le gustas que importa, ahora comprendo lo que se pierde, no te conocía pero ahora que he hablado contigo comprendo que eres muy especial, simpática y bonita (mientras decía esas palabras ella enrojecía), quiero que entiendas que no vale la pena sufrir... intentalo, si te rechaza no te pongas triste y si te acepta, entonces: se feliz, muy feliz. Vale la pena luchar por lo que deseas... por que amar es vivir.
Aricia: ¿Vivir? (Muestra una cara triste, le arrebata su mano a Santiago) Siento que he desperdiciado mi vida (Brotan lágrimas).
Santiago: No, no digas eso, somos muy jóvenes aun podemos levantarnos... (la abraza).
Aricia: (P: ¿Que hace?) Yo... (lo aparta) gracias, de verdad muchas gracias... (trata de sonreír; se va).
Desde ese día, con dificultad, Aricia se acercaba más a Santiago, se hicieron amigos y poco a poco, por influencia de Santiago, Aricia hizo amigas...
Sobre el chico de la tienda, al día siguiente de hablar con Santiago, ella fue a verlo: su mirada inspiraba tristeza, estaba distraido mirando la nada, Aricia se le acerco y dijo un hola tímido, la miro de reojo, volvió a lo suyo: Pensé que ya no regresarías...
Aricia: Lo siento... tuve una semana muy pesada y no pude visitarte...
Carlos: No es verdad... desde el viernes te fuiste molesta, lo que pasa es que no quisiste venir a verme... y yo ni siquiera se donde es tu escuela o algo... ¿por que estas enfadada? (La mira)
Aricia: (Sonrojo) No estoy enojada... solo... yo solo... lo siento (se resigna).
Carlos: Me alegra que regresaras, me siento muy solo sin ti...
Aricia: ¿Solo? Pero tu tienes a tu novia ¿no? ¿Por que te sentirías solo?
Carlos: ¿Que? Entonces... ¡era eso! Me viste con ella... te pusiste celosa jaja.
Aricia: (Se enfada) N-no es verdad. ¿Porque debería preocuparme eso?
Carlos: No se... tal vez por que yo te gusto (La mirada fija en los ojos de Aricia).
Aricia trata de evitar la mirada de Carlos.
Aricia: No te burles de mi. (10 segundos) Me tengo que ir (Camina a la salida).
Carlos: (Sale de su lugar, la alcanza, la abraza, le susurra al oído) Ya no es mi novia... termine con ella por que me di cuenta... de que te quiero a ti.
¡¡FIN!!
Espero que les haya gustado, como se que les gusta el chisme les hice esta conversión jeje no planeaba terminarla hasta este punto pero bueno, dejen sus comentarios, si les gusto o no, quiero saber que piensan de esta lectura, por fa.
10 ago 2009
Palabras
Eres un idiota Es basura
Me dices la verdad??? Que felicidad!!
Maldición, no se abre
No me llames fenómeno!
Me estas molestando Estoy molesto Idiota!!
Por favor déjeme tengo miedo... me asustas vete de aquí!!!
Quien rayos esta aquí?? De que hablan?
Largate ya! No... Que demonios???
A mi tampoco Callate ya!!!

